Todo empieza con Soledad Bologna, quien con una pasión innata por el vino y el queso materializó su sueño con la creación de la vinoteca y fiambrería La Toscana, en el barrio Echesortu de Rosario. Este lugar no solo se convirtió en un punto de encuentro para los amantes del vino, sino que también sentó las bases para un viaje culinario que cambiaría la forma en que los rosarinos experimentaban el maridaje.

En 2024, con la llegada de Federico Alban Otarola, La Toscana se transformó y creció, dando vida a una segunda sucursal en el encantador barrio Pichincha. Este nuevo espacio permitió expandir la visión de Soledad y Federico, impulsando la creación de experiencias sensoriales únicas no solo para Rosario, sino para toda la región.

Con la premisa de elevar la paleta gustativa de sus clientes, surgió el concepto del Club de Quesos & Co. En este exclusivo club, los ingredientes se convirtieron en protagonistas.

El Club de Quesos & Co. se estableció como un refugio para connoisseurs y novatos. Aquí, los miembros podían descubrir la sofisticación detrás de cada sabor, cada aroma, y cada textura. Con el compromiso de ofrecer un aprendizaje continuo en cada entrega, el club se convirtió en un espacio donde el placer por el buen comer y beber se celebra en cada rincón.

Así, desde las raíces de La Toscana hasta la expansión del Club de Quesos & Co., la historia de Soledad y Federico es un testimonio de cómo la pasión y la dedicación pueden transformar un sueño en una experiencia culinaria trascendental para toda una comunidad.